¿Te quejas o te mueves?

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Noviembre 2011
¿Te quejas o te mueves?
Por
Tomás Otero. Responsable de Recursos Humanos. Norgine España y Portugal.

Durante las últimas semanas han sido muchos los profesionales que de una forma u otra me han preguntado por la actualidad del mercado farmacéutico, sobre todo en lo referente al mercado de selección y siempre acabo diciendo lo mismo: la diferencia entre encontrar el proyecto que se desea, o no, está en la actitud proactiva para dirigirte hasta la consecución de dichos proyectos. ¿Qué no es fácil? Nadie ha dicho que las cosas realmente importantes sean fáciles.


Proactividad
Desde hace años defiendo la idea de que para alcanzar el éxito debemos estar continuamente preparados y mantener una representación clara de nuestras metas; también que debemos interiorizar sanos hábitos profesionales que nos ayuden a estar en plenas condiciones físicas y mentales; pero al final, y al menos eso extraigo de la experiencia, existe un componente actitudinal, una energía interna que es clave para empujarnos en nuestros primeros pasos, eso que algunos llaman Drive (Activación) y otros llaman proactividad.

Existía una brillante campaña de publicidad que ejemplificaba lúcidamente esta idea. Una marca de bebidas para deportistas, orientada también al mercado de gran consumo, recordaba en su mensaje esencial algo así como “¿tu cuerpo te pertenece?, pertenece a quien lo hace mover”, mostrando de nuevo que la clave de todo los éxitos es el movimiento. Es en ese contexto, donde surge mi más sincera y honesta admiración por todas aquellas personas que se “mueven” hasta alcanzar sus sueños, poniendo en duda el pesimismo y los mensajes que llegan sobre el mercado, aquellos que como el brillante eslogan del centro HUB de Madrid, (un maravilloso proyecto para el desarrollo de iniciativas empresariales), “¿Y tú? ¿Te quejas o emprendes?, se deciden a andar entre los páramos de esta terrible crisis con la ilusión de los más pequeños.

Sin duda, son tiempos delicados y complejos, pero no debemos olvidar que ante la adversidad surgen los grandes proyectos, aquellos que nos llevan por caminos más creativos, distintos, revolucionarios, y como decía el famoso libro de Marcus Buckingham y Curt Coffiman en en su título, “Primero, rompa todas las reglas”. ¿Y cuáles son esas reglas? – Se preguntarán - ¿Qué es lo que debemos romper para aspirar a ese proyecto que deseamos?

La primera y principal barrera en estos momentos es la del miedo a ser derrotados y que otros lo vean, dicho de otra forma: el miedo al escrutinio. Luego llegarán otras murallas de índole familiar, existencial, económica; pero la principal cadena que nos ata y nos empuja a seguir los mismos patrones del resto de la gente, es el miedo al “qué dirán”.

Por el contrario, también podemos quedarnos inmóviles y lamentarnos continuamente, conformándonos con nuestras propias justificaciones, que serán premonitorias y verdaderas, arropándose en objeciones sencillas y excusas sin fundamento claro. A este tipo de personas les será mucho más fácil adaptarse a la crisis actual porque se dejarán llevar por el clima generalizado, mientras que los primeros, los que se arriesgan, tendrán que luchar contra una marejada de opiniones contradictorias y pensamientos negativos.

Pero al final, unos y otros, tanto si piensan que pueden hacerlo como si no, estarán en lo cierto, pues somos dueños de nuestros pensamientos y ellos de nuestros actos, así que la transferencia emoción-pensamiento - intención-conducta se consumará cumpliendo nuestras autoprofecías.

Así que el problema, y es aquí donde me lleva la reflexión que comparto con vosotros es que en estos tiempos de tanto desinterés y mensajes negativos, que se retroalimentan continuamente, la inercia de la crisis mundial nos puede llevar, sin querer, al polo más conservador y conformista, y nos puede convertir en auténticas víctimas del sistema. Y aquí repito una frase que coreo hasta la saciedad: las personas no permanecen inmóviles en nuestro desarrollo personal, avanzamos o retrocedemos, no hay punto medio, y si tienes la sensación de estar sin moverte, posiblemente el mundo pasará delante de ti. Así que toca moverse.

Poniéndolo en práctica
Parto de la idea que todos nos conocemos bien (nuestros puntos fuertes y nuestros puntos de mejora), y que tenemos una visión clara de dónde ir, así como que tenemos una clara visión del mercado laboral que vivimos: muchos candidatos de todas las edades y experiencias posibles; compañías con presupuestos ajustados y headcount muy controlado por las centrales; y consultores de selección ansiosos por encontrar negocio o posiciones por cubrir. Si a todo esto sumamos la presión de los gobiernos por ajustar sus presupuestos y su influencia en el mercado laboral farmacéutico, el coctel no es agradable a primera vista. Pero no nos dejemos embaucar por los malos pensamientos. Si se aporta valor, las compañías arriesgan, nadie desprecia el talento por mucha crisis que tengamos.

Así, el primer paso es “Definir a dónde quiere ir”. Como siempre digo “Saber dónde ir es la mejor forma de llegar a algún sitio”, o en el caso de búsqueda laboral, definir la posición que tienes en mente con todo detalle, el tipo de compañía, su cultura, las competencias necesarias para el puesto y actuar como tal, actúe como lo que quiere ser. No hablo de magia ni de metafísica; es puro sentido común. Lo que se espera de un buen vendedor es que sepa vender su candidatura, lo que se espera de un buen gerente de producto es que sepa analizar el mercado laboral y cree un plan de marketing personal, lo que se espera de un buen directivo es que sepa dirigir su propia vida personal, lo que se espera… es que todos seamos lo que queremos ser antes de serlo.

El segundo paso es “Definir cómo se quiere ir”, hacer la hoja de ruta, analizar los pros y contras de nuestro perfil profesional, y trabajar para potenciar los puntos fuertes y desarrollar los aspectos de mejora adaptándolos al mercado. No se disperse ni se deje liar, sea eficaz y vaya lo más directo que pueda y sin atajos, siendo siempre lo más profesional y responsable posible. Si necesita formación extra que sea intensiva y claramente dirigida al objetivo.

Y el tercer paso es simplemente “Ir”. No podemos quedarnos en una simple lectura de este artículo, no podemos quedarnos con el sueño de encontrar ese proyecto laboral ideal que tenemos en mente. Debemos ponernos en marcha, marcar metas a corto plazo que nos automotiven, y que nos animen a seguir avanzando.

Somos buenos profesionales, con experiencia, con sabiduría, con energía, estamos bien preparados, con ideas, con sueños, y me pregunto ¿todo esto realmente nos pertenece? ¿Tu experiencia te pertenece? ¿Tu conocimiento del mercado te pertenece? Le pertenece a quien lo pone en práctica, a quien se mueve.

Un ejemplo en movimiento
El ejemplo que voy a poner es cierto como la vida misma, una muestra que ejemplifica todo lo que hemos comentado anteriormente. Hace unos años, realizaba una visita comercial a un cliente cuando me hizo un alto en el camino para pedirme un favor personal. Uno de sus hermanos regresaba de Londres tras una larga experiencia en Investigación de Mercado y quería que le ayudara a encontrar trabajo en Madrid. Era algo que podría haber tomado con elegancia y mano izquierda, entrevistarle con cortesía y dejarlo ahí sin más, pero aquellos que me conocen saben que no soy capaz de limitarme a eso, así que en vez de simplemente entrevistar, hicimos un plan de trabajo.

Lo primero que hicimos fue evaluar sus competencias para descartar algunas opciones profesionales que tenía en mente, así como repasar las claves del mercado, y de esa forma poner todos nuestros esfuerzos en un grupo reducido de opciones donde realmente aportaba mucho valor. Después hicimos un plan de acción con un fuerte compromiso por parte de él. Escribirlo no solo le ayudó a concretar las ideas, sino que le permitió verlas con más detalle, modificar aspectos que no estaban claros y sobre todo, le sirvió para formalizar un contrato tácito entre las partes, que en este caso, era un contrato de voluntades consigo mismo con el afán de perseguir el objetivo que se había marcado.

El plan de acción era muy ambicioso, quizás demasiado tras una primera impresión, pero como todos los planes de acción intentan ser retadores así que no nos dejamos impresionar y seguimos adelante. Redactamos una pequeña lista de diez compañías que le gustaban por diversas razones, que se ajustaban a sus competencias y la situación del mercado y nos pusimos a trabajar en el desarrollo de una red de contactos alrededor de esas compañías.

Además, preparamos y entrenamos diversas presentaciones personales para cada posible situación: una pequeña de 30 segundos para un primer contacto en foros profesionales y conferencias donde tienes poco tiempo para hablar de uno mismo, otra de 3 minutos para una entrevista telefónica, y otra similar para la entrevista personal, entre otras muchas cosas. Analizamos los detalles, las personas de contacto, los portales de internet, las revistas sectoriales y generalistas, y todos los sitios donde normalmente publicaban anuncios esas compañías, hasta que al final, en un par de meses, salió publicado un anuncio en la prensa generalista para la compañía número 1 de su lista, que demandaba candidatos para cubrir la posición ideal que buscaba. Sin duda, tenía tanto conocimiento de esa compañía, de la posición y de sí mismo, que fue el candidato elegido y desde entonces, ha tenido un desarrollo espectacular. Y lo más importante, no tuvo que improvisar ni adaptar su curriculum, simplemente se limitó a actuar con naturalidad, demostrar que estaba preparado y que era plenamente competente para el puesto.

Desde entonces han pasado varios años, y he tenido la oportunidad de contar esta historia en varias ocasiones y por desgracia pocos la valoran en su justa medida. O bien piensan que fue causa del azar o la suerte minimizando el efecto de la preparación y el trabajo; o simplemente piensan que es imposible y es una fábula; o todo lo contrario, que es una receta mágica al alcance de todos y que solucionará todos los problemas. Nada de eso, no existen reglas ni recetas mágicas, el azar y la suerte es impredecible, y todo requiere mucho trabajo y preparación, pero sin duda y en esto estoy totalmente seguro, si sabes dónde ir es la mejor forma de llegar a algún sitio, mover los pies hacia delante es la mejor forma de conseguirlo.

Comentarios
1 por AGT Hace 184 dias y 20 horas

Otro gurú económico que está en posesión de la fórmula magistral que los demás no vemos porque no somos tan clarividentes. Me ha recordado a Groucho ("la parte contratante de la primera parte....."). Como responsable de RR.HH., este sr.podría hacer algo más práctico.Por ejemplo, en un proceso de selección llegan a la fase final 4-5 candidatos.¿Por qué no contacta con los no elegidos finalmente y les explica claramente y de verdad el motivo de su exclusión y les recomienda áreas de mejora? Puede que esto sirviera para la próxima vez. Pero no, es más fácil enviar el típico e-mail "lamentamos comunicarle......en nuestra base de datos....." ¿Quieres ser proactivo? Demuestralo!!!
2 por MPH Hace 184 dias y 18 horas

Totalmente de acuerdo con el comentario de AGT.Y a veces ni te mandan el mail....
3 por JAS Hace 184 dias y 18 horas

Estoy absolutamente de acuerdo con AGT. Vale bien, vamos a movernos, pero si nos movemos y esa vez no somos los elegidos, estaría muy bien que la parte contratante dijera cual es el motivo de la no contratación y cual o cuales deberían ser las áreas de mejora, además de decirnos porque contrata al otro, que aporta al nuevo proyecto o puesto de trabajo que yo no les puedo dar. Claro, están en su derecho de no dar explicaciones, pero de esta manera no se MUEVEN para mejor. Solo les interesa acabar el proceso y contratar. Pero me pregunto ¿y si se equivocan?, tal vez si a los descartados les hubieran dado explicaciones a lo mejor hubiera salido el verdadero candidato, si dejasen replicar a los no elegidos tal vez los contrastadores darían cuenta de que alguno de los otros es mejor o aporta más valor o se adaptaría mejor a la compañia. Además que de cara a tu autoestima si te saben "vender" tu no contratación es mucho mejor.
Si hay que MOVERSE pero TODOS no solo los que estamos sin trabajo sino los que lo tienen el poder de contratar han de MOVERSE para encontrar el candidato idóneo no el que se venda mejor.
Mandar el (lamentamos......................) es de cobardes , es de estar anquilosados en el tiempo y es de ser INMOBILISTAS.
¡¡¡¡ a moverse!!!!!!
4 por Jorge Muñoz Hace 184 dias y 15 horas

Me parece un buen articulo que ayudara a personas a identificar que han de hacer para conseguir objetivos.
Gracias
Abrazo
5 por Moverse, sí Hace 183 dias y 11 horas

Moverse, sí pero TODA la industria. Resulta paradójico, como hay personas más validas fuera de la industria, que dentro de ella. Curiosamente esta situación terminará con los laboratorios, a mayor medicriodidad mayores posibilidades de que ocurra lo que está pasando.

Por cierto, ya está pasando en con los políticos, debido a su mediocridad, están llamando a los tecnócratas para solucionar los problemas creados por los propios políticos.

6 por Guarda jitano Hace 179 dias y 14 horas

¿Como se mide la eficacia de un Sr. Director de rrhh?. ¿Cual es su verdadera contribución al éxito de la compañía?. Cual es la ventaja significativa que aportan?. Eso si, muy teórico el discurso, pero no hay nada consistente debajo.
7 por Antonio Hace 135 dias y 12 horas

A mí me parece un fantástico artículo, enhorabuena Tomás.

A alguno de los lectores más tóxicos les recomiendo una lectura:
Otto Walter - Si no vas, no has ido.
8 por Laura Hace 67 dias y 7 horas

Me parece un artículo fantástico, estoy complementamente de acuerdo. Sin saber la teoría, lo puse en práctica por mi misma, y cada vez que he querido dar un salto en mi carrera profesional he alcanzado mi meta. No se molestan en llamar para avisar de nuestros errores, pero cada uno debe hacer un ejercicio autocrítico y repasar la entrevista para ver en qué pudo fallar y no repetirlo en la siguiente. Mi primera entrevista fue un desastre, desde entonces me prometí que no me volvería a ocurrir. Quizás no me he encontrado con un candidato que aportarse más valor que yo, o quizás tengo mucha suerte pero es bien cierto, que sin el trabajo y el movimiento no hubiese iniciado el camino.
9 por AGT Hace 66 dias y 21 horas

O.K. Laura. Fuiste aprendiendo tú sola de tus errores, hasta que conseguiste ser seleccionada, sin que ningún departamento de RR.HH. te aportase nada, ni positivo ni negativo. Pués eso, lo que dije....
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