Afronta la transformación digital desde la base, céntrate en las personas internas

PMFarma utiliza cookies propias y de terceros para recopilar informacion con la finalidad de mejorar nuestros servicios y mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias. Al continuar navegando por el sitio, aceptas el uso de las mismas. Tienes la posibilidad de configurar tu navegador pudiendo impedir que sean instaladas.   Configurar
Ver por categoría:
Enviar a un amigo

Marzo 2019
Afronta la transformación digital desde la base, céntrate en las personas internas
Por
David Brea. Digital Manager. Dentaid.

El coste de oportunidad creciente nos obliga a adaptar nuestras compañías a los nuevos cambios de la era digital, pero es difícil saber con certeza el camino a seguir. Lo que sí podemos asegurar es que el primer paso va de personas y de equipos transversales capaces de dinamizar y vehiculizar esta transformación.


Antes de comenzar me gustaría aclarar que no pretendo descubrir a nadie la clave del éxito sobre cómo afrontar esta nueva revolución industrial. Gracias precisamente a esta revolución, todos tenemos a toque de móvil ejemplos de triunfo, de fracaso, claves para el futuro e incluso predicciones imposibles para los próximos años. Lo que sí que quiero dejar claro es que es una revolución más. Ya hemos vivido otras. Puedes desactivar el botón de ‘alerta roja’.

En las siguientes líneas me centraré en una de las partes que considero primordial para empezar el cambio. Obviamente la transformación tiene muchas partes, pero creo que la primera, empieza por nuestra empresa, por todas las personas que la conforman y por adaptar nuestra estructura para ser más ágiles y más rentables.

Estamos acostumbrados a oír multitud de historias de empresas que han fracasado por no saber gestionar el cambio. Señalemos el famoso caso Blockbuster. Seguro que has escuchado a muchos gurús de lo digital hablar de que NETFLIX se comió a Blockbuster con la frase típica de ‘o te adaptas a las nuevas tecnologías o mueres’, y luego te venden su pack de apertura de ecommerce más un plan digital super innovador. Y es que, si te paras a pensar en el tema con un poco más de profundidad, te preguntas, ¿realmente una compañía con un valor de más de mil millones de dólares no podía pagar una plataforma igual o mejor que Netflix? No es que la tecnología venciera, es que la personas que dirigían Blockbuster no quisieron hacerle frente, por arrogancia, por miedo o por una mezcla de las dos, y ahora Blockbuster es historia. Ahora suelto yo la típica frase ‘esto va de personas’.

Estoy casi seguro de que muchos de los que leemos este artículo no estamos ni de lejos en el 50% del cambio y realmente a muchos nos sigue yendo bien. Crecemos respecto a años anteriores, incluso llegamos a los objetivos. Entonces, ¿para qué quiero yo invertir esfuerzos en adaptar mi compañía a todo este nuevo entorno? Pues básicamente por el coste de oportunidad creciente.

Hoy más que nunca tenemos en nuestra mano multitud de informes que acreditan, que las nuevas filosofías o lógicas empresariales están obteniendo un éxito tremendo, tanto en su crecimiento como en sus márgenes. Queremos vender más, pero es de vital importancia vender mejor.

Imaginemos que nos ponemos a explorar cada departamento de la empresa, como si fuéramos ese etnógrafo que visitó por primera vez las tribus del Amazonas. Si observamos sin ser vistos podremos ver infinidad de procesos de los que no somos conscientes. Decisiones que tardan decenios en aprobarse debido a la estructura que aún seguimos teniendo y notables asincronías que suele haber entre departamentos, haciendo de nuestra empresa un ente pesado y lento, incapaz de esquivar un golpe o de ser el primero en asestarlo.

Siguiendo con la observación natural, aplico un concepto interesante sobre el cuerpo humano. Imagina que cada proceso que realizamos diariamente, como respirar, mover las piernas sincronizadas al caminar… no fueran procesos automáticos. ¿Cuántas cosas tendríamos que dejar de hacer? Automatizar todos esos procesos nos permite tener libre gran parte de nuestra capacidad cerebral para la toma de decisiones que son mucho más importantes o satisfactorias a largo plazo.

Ahora en este punto dirás, ‘vale, si es tan fácil como cuentas, me pongo enseguida’ pero pronto te darás cuenta de que, con pasear, anotar en una libreta o implementar las mejores herramientas del mercado no conseguirás cambiar nada. Necesitas mutar tu empresa y este es el punto donde todos nos sentimos incómodos.

Siguiendo con el caso del cuerpo humano podemos ver que las actividades más importantes para el organismo, como latir o respirar, no implican apenas carga cerebral. Esto es básicamente porque nuestro cerebro automatiza o delega todas esas decisiones. Lo mismo debemos hacer nosotros. Debemos conseguir otorgar nuestra confianza y responsabilidad en nuestros trabajadores, romper con estructuras verticales y agilizar la comunicación interdepartamental. Si todavía no lo habéis hecho ponerlo a prueba en vuestras compañías. Crea un equipo de trabajadores que estén cargados de actitud y que sean de departamentos opuestos, de esos que nunca se encuentran. Dales un proyecto diferente y la libertad necesaria para llevarlo a cabo. Verás como el proyecto consigue generar procesos y resultados más disruptivos e innovadores de los que nos tienen acostumbrados nuestros silos departamentales actuales. Y no solo eso, sino que crea tensiones y choca directamente con la estructura típica, haciendo más visible los cuellos de botella de tu compañía.

Pero antes de lanzarte a algo así te recomiendo que seas consciente del estado en el que estás actualmente. Juan Merodio, experto en transformación, diferencia 4 momentos por los que las empresas pasan en esta nueva era digital, ¿en cuál estás tú?:

Fase 1: Negación. Como mi empresa va bien y le tengo un horror terrible a los cambios, le giro la cabeza y sigo con lo mío. Si estás en esta fase vuelve a leer lo de Blockbuster.

Fase 2: Aceptación sutil. Estás en ello, pero no pones recursos. Esto es inviable sin un liderazgo firme del equipo o equipos encargados de la gestión del cambio y es que te encontrarás con muchísimos ‘stopers’ que no creen en esto y no te lo van a poner fácil. Crea lideres o ni lo intentes.

Fase 3: Aceptación real. Eres consciente de que es importante para la empresa, reordenas el modelo estratégico de negocio y lo dotas de profesionales cualificados, pero sigues sin darles los recursos necesarios.

Fase 4: En esta última fase, te das cuenta de que te urge tener resultados y ahora profesionalizas el departamento, lo haces totalmente transversal y lo dotas de los recursos necesarios para el correcto desempeño del cambio. Ya tienes un equipo capaz de liderar un cambio en todos los niveles de la organización.

Volvemos al coste de oportunidad creciente como primera motivación para comenzar ya a aplicar un cambio eficaz en nuestra empresa y dotarlo de los recursos indispensables. Y lo mejor de todo, éstas cuatro etapas no son lineales, puedes pasar de la uno a la cuatro y ahorrarte muchos recursos, sufrimiento y frustración por el camino.

En definitiva, crea un equipo de transformación transversal y multidisciplinar con capacidad de liderazgo y con los recursos suficientes para liderar el cambio. Identifica aquellas personas dentro de tu compañía que aportan un valor diferencial y sumérgelos en dinámicas disruptivas (el equipo de transformación sabrá cómo hacerlo). Identifica los ‘stopers’ y véndeles el cambio, esta parte es más fácil desde la seducción. De hecho, podríamos escribir un artículo solo de este tema, ‘Como seducir a un stoper’.

Intenta no ponerte nervioso con los nuevos procesos. No se trata de tenerlo todo atado, se trata de lanzar y testear lo antes posible. Crea la dinámica de ‘fallar más rápido’. Genera alianzas con startups, pues están obligadas a ser disruptivas e innovadoras para triunfar, así que úsalo, será algo bidireccional. Pero sobre todo, lánzate sin miedo… no tienes que parar ningún proceso de entrada, deja que todo siga su curso mientras el equipo de transformación contagia a toda la compañía. Esta nueva revolución industrial ha venido para quedarse así que aprovéchate de ella cuanto antes.