Seguridad, flexibilidad y liderazgo: los retos de la Nueva Realidad Laboral

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Julio 2020
Seguridad, flexibilidad y liderazgo: los retos de la Nueva Realidad Laboral
Por
Ana Mutis. Directora de RRHH, Comunicación y RSC. AstraZeneca España.

Históricamente, las grandes crisis mundiales han dado paso a importantes revoluciones en el sentido más positivo de la palabra. La pandemia de la Covid-19 ha azotado al mundo entero y ha supuesto una crisis sin precedentes, afectando a todas las esferas de la sociedad, tanto personales como económicas y profesionales. El área de Recursos Humanos de cualquier compañía se enfrenta, por tanto, a uno de sus retos más importantes en los últimos años: adaptarse a una Nueva Realidad Laboral.


Nos enfrentamos a una crisis que no ha hecho más que evidenciar algunos aspectos que en AstraZeneca ya teníamos claros, pero que ahora se tornan esenciales y casi obvios para cualquier compañía que quiera sobrevivir a los nuevos tiempos. Hablamos de la necesidad indiscutible de dar paso a una renovación; un cambio en la manera de entender los Recursos Humanos. Ese reto afecta directamente a tres áreas fundamentales en la gestión de personas: la seguridad y salud; la flexibilidad y conciliación; el liderazgo y la comunicación.

En primer lugar, debemos analizar el desafío que esta pandemia supone para la seguridad y la salud. Este aspecto debería ser una prioridad absoluta para cualquier compañía y en AstraZeneca siempre lo ha sido, ahora con más razón si cabe. A nivel interno, trabajamos para garantizar el bienestar de las personas mientras que, externamente, lo hacemos para paliar los efectos de esta crisis y asegurar el suministro continuo de tratamientos innovadores a los pacientes con el fin de protegerlos también a ellos. Esta es la esencia de nuestro trabajo.

La excepcionalidad de la situación nos ha llevado a reinventarnos e ir un paso más allá, siendo más flexibles y conciliadores que nunca. Una de las primeras medidas que tomamos fue el trabajo desde casa, adaptando las funciones propias de cada puesto a la actividad laboral marcada por las circunstancias actuales. Asimismo, hemos aumentado la flexibilidad en cuanto a la jornada laboral, estableciendo una organización para que se respeten los descansos de comida y para que no se convoquen reuniones más tarde de las 17.00 horas. Así, ayudamos a nuestros empleados a organizarse mejor y garantizar la desconexión digital, que permita compatibilizar el trabajo con la vida personal.

Además, hemos potenciado nuestras políticas de flexibilidad, conciliación y bienestar, incrementando los beneficios y servicios del programa de asistencia que la compañía tiene suscrito. A través de este programa, disponemos de un servicio que lleva la compra del supermercado y la farmacia a nuestro domicilio; de apoyo psicológico online para los empleados y sus familiares, y de sesiones de mindfulness que ayudan a garantizar el bienestar emocional. Todo ello, apoyado en unos manuales que ayudan a resolver las dudas más frecuentes entre la plantilla.

Sin embargo, más allá de estas medidas, la Nueva Realidad Laboral marcada por el distanciamiento social, nos lleva a hacernos una pregunta fundamental: ¿cómo podemos lograr que los empleados se sientan conectados con la compañía? La respuesta es clara: liderando y haciéndolo desde el ejemplo. Para ello, es esencial el papel del líder. Y es que, sobre todo en momentos de incertidumbre, el rol de los líderes como referentes para sus equipos adquiere aún mayor relevancia. Son ellos quienes, desde la solidaridad, la agilidad y el equilibrio adecuado entre positivismo y realismo, deben marcar el camino a seguir.

En línea con esta creencia sobre la necesidad de lograr la implicación de los empleados a todos los niveles, en AstraZeneca hemos sabido adaptarnos y rápidamente formamos un equipo cross-funcional, enfocado en los aspectos relacionados con la Covid-19 tanto a nivel externo como interno. Ellos son los encargados de estudiar las necesidades que se generan día a día y de escuchar las inquietudes de los distintos equipos para que podamos adaptar nuestra realidad a ellas.

Por último y no menos importante, hemos impulsado aún más el uso de todos los canales de comunicación interna como herramienta de escucha y diálogo bidireccional constante. Esto ha implicado poner a disposición de todos los empleados herramientas que ayuden a garantizar un contacto eficaz y seguro. En este punto, la digitalización y la innovación ha sido fundamental, pero se trata de aspectos que siempre han formado parte del ADN de nuestra compañía, por lo que nuestra capacidad de adaptación ha sido sencilla.

Nadie esperaba una crisis de estas dimensiones, pero si algo hemos aprendido de ella es la capacidad de adaptación del ser humano y la importancia de ser resilientes y reinventarnos. Solo así, podremos afrontar las nuevas realidades como oportunidades para crecer y mejorar. La Nueva Realidad Laboral ha llegado para quedarse, es hora abrazarla y aprender de ella.