El papel de la farmacia en la nueva normalidad

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Noviembre 2020
El papel de la farmacia en la nueva normalidad
Por
Lucía Martínez Palacios. Head of Healthcare Strategy Pediatrics. Danone Specialized Nutrition.

La presión presupuestaria de nuestro Sistema Nacional de Salud generada en parte por el envejecimiento de la población así como la cronicidad de enfermedades asociadas a una mayor esperanza de vida, hace necesario pensar en un modelo de gestión diferente e inclusivo que involucre de una forma mucho más activa a otros agentes del ecosistema de salud como es la farmacia comunitaria, explorando vías que hasta la fecha eran competencia exclusiva de otros agentes, pero que en el contexto actual, nos obliga a pensar de forma diferente, poniendo al usuario/paciente en el centro de este modelo de gestión más eficiente y sostenible.

1. El Sistema Nacional de Salud en España: ¿goza de buena salud?
El Sistema Nacional de Salud en España, y según recoge la Ley General de Salud, se basa en los principios de universalidad (se extiende a toda la población) y equidad (garantiza que el acceso y las prestaciones sanitarias se realicen en condiciones de igualdad efectiva sin discriminación por raza, sexo, clase social u otra condición) y concibe la salud desde un enfoque holístico e integral por el cual los servicios de salud han de incorporar:

 Acciones de promoción de la salud y de prevención de las enfermedades

 Acciones asistenciales, curativas, rehabilitadoras o de cuidados paliativos

No debe sorprender por tanto que, bajo estos principios y el concepto de salud que recoge, nuestro Sistema Nacional de Salud goce, en general, de una reputación positiva entre la ciudadanía, aunque si bien es cierto que se observa un cierto desgaste y una erosión sostenida que se ha evidenciado y acelerado con la actual crisis sanitaria.

¿Y cuáles son las razones de este desgaste? Como en la vida, no existe una única razón que explique este descontento, pero podemos destacar algunas:

Gasto sanitario per cápita – Según el informe  elaborado por la OCDE en colaboración con el Observatorio Europeo de Políticas y Sistemas Sanitarios, España es un país en el que el gasto sanitario per cápita es en torno a un 15% inferior a la media europea, situándose muy por debajo del registrado en algunos países como Francia y Alemania. Del mismo modo el porcentaje de gasto público en Sanidad, aunque ha comenzado a aumentar en los últimos años tras la crisis económica del 2009,  también se sitúa por debajo de la media de la UE en unos ocho puntos y por debajo del nivel anterior a la crisis.

Distribución y gestión de los recursos humanos en el SNS – A pesar de que el número de médicos en España por cada 1.000 habitantes es ligeramente superior a la media de la Unión Europea, según la OCDE, en el informe presentado por el Ministerio de Sanidad sobre la oferta y necesidad de especialistas médicos en España (2018-2030), encontramos que en el 2018 ya existía un déficit entre la demanda de especialistas médicos y la oferta de un 2,9% y estimaba que en el 2020 podría ser superior al 5%, escenario que ha ido a peor por la situación de crisis sanitaria que atravesamos. 

Por otro lado, el informe de la OCDE señala el aumento de los contratos temporales, que ascendían al 30% en el 2017 y de los contratos a tiempo parcial, precariedad laboral que hacen menos atractiva la profesión sanitaria e incrementan la rotación.

Razones demográficas - La esperanza de vida en España aumentó más de cuatro años desde el año 2000, hasta alcanzar los 83,4 años en 2017, lo que supone 2,5 años por encima de la media de la UE.

Aunque este es un dato muy positivo, es cierto que esta elevada longevidad se une inevitablemente al aumento constante de las enfermedades crónicas, de hecho el informe señala que el 60% de los españoles con 65 años o más padece al menos una enfermedad crónica, lo que supondrá un incremento del uso de la asistencia sanitaria.

En conclusión, podemos decir que nuestro Sistema Sanitario no goza de la buena salud que debería y que a futuro, sin las medidas adecuadas, corremos el riesgo de empeorar la situación ya que vivimos más que el resto de países de la Unión Europea pero con más enfermedades, por lo que la atención sanitaria y los cuidados a largo plazo serán necesidades en aumento en los próximos años, lo que implicará una mayor inversión en recursos, tanto a nivel de equipamientos, sino también a nivel de personal sanitario para atender de forma eficaz y eficiente al reto del envejecimiento de la población.

2. ¿Y cuál es el rol de la Atención Primaria?
Nuestro sistema sanitario, tal y como señala el informe de la OCDE, está basado en un sólido sistema de Atención Primaria, pero como comentábamos anteriormente, la creciente demanda de servicios derivada del aumento constante de las enfermedades crónicas podría requerir un uso mayor, así como una utilización más eficiente de los recursos disponibles.

A este respecto, aunque se están dando pasos, como así demuestra la presentación del Marco Estratégico de la Atención Primaria de Salud del año 2019, todo el ecosistema de salud, tanto local como a nivel europeo, reconocen que fortalecer la Atención Primaria debe ser una prioridad fundamental, especialmente teniendo en cuenta que ya desde el año 2016, el Consejo Económico y Social señalaba la pérdida de importancia y por ende, de recursos dedicados a la asistencia primaria y a la farmacia desde el año 2005, en favor de la asistencia hospitalaria y especializada.

El presupuesto destinado a la Atención Primaria de Salud se mantiene estancado en valores inferiores al 15% en relación al gasto sanitario total, con un crecimiento anual siempre inferior al de los hospitales en los años de mayor bonanza económica y estas políticas de austeridad mantenidas en los últimos años han llevado a la Atención Primaria a una crisis manifiesta que están afectando profundamente la calidad de los servicios que recibe la población y que cómo hemos comentado anteriormente, se ha visto agravada por la situación actual de emergencia sanitaria.

3. ¿Qué puede aportar la Farmacia Comunitaria?
El Marco Estratégico para la Atención Primaria y Comunitaria recoge “potenciar el papel de las y los farmacéuticas/os de AP en su labor de formación y apoyo a profesionales en el uso racional, eficiente y seguro de los medicamentos, así como en la revisión de los tratamientos de pacientes institucionalizadas/os en la comunidad”, pero más allá de esto, creo que hay acciones complementarias que pueden llevarse a cabo desde la oficina farmacia para de alguna forma, responder a los desafíos del Sistema Nacional de Salud mejorando la calidad asistencial de la población de una forma eficiente y sin comprometer el gasto.

En esta línea, encontramos un informe de la Comisión Europea que señala que,  teniendo en cuenta los desafíos a los que se enfrenta el Sistema Nacional de Salud, se deberían delegar competencias entre los profesionales de la salud y propone dar más competencias al farmacéutico para hacer más eficiente el sistema sanitario.

Este mismo informe destaca que la intervención farmacéutica se ha asociado a:

 Una mayor descongestión de pacientes en el hospital – menor presión hospitalaria
 Una mayor adherencia terapéutica – mayor efectividad de los tratamientos
 Una reducción de los factores de riesgo y costes, tanto económico como de tiempo – mayor eficiencia y eficacia del sistema.

Es cierto que los sistemas sanitarios públicos no han sido, ni son, ágiles a la hora de introducir enfoques disruptivos en la gestión, pero ante la presión demográfica y por tanto presupuestaria que actualmente sucede y que se agravará en un futuro, parece complicado dar una respuesta a estos desafíos manteniendo el mismo modelo de gestión como hasta la fecha.

A este respecto podemos señalar dos grandes líneas de actuación en las que el farmacéutico podría tener un papel más activo en coordinación con otros agentes de salud de la atención primaria:

Campañas de Vacunación - Los datos muestran que la vacunación en la edad adulta es una de las tareas pendientes en la Sanidad española (en el caso de la vacuna de la gripe, en España se vacunan el 56,2% de los mayores de 65 años, una cifra que dista del 75% que recomienda la Organización Mundial de la Salud).

Actualmente la farmacia comunitaria tiene un papel muy activo en identificar pacientes de riesgo y grupos diana para la vacunación, ofrecer consejo y campañas de concienciación sobre vacunación, así como participar en la derivación para el correcto cumplimiento de los calendarios de vacunación, pero ¿sería posible vacunarse en la farmacia?

Tenemos una red de farmacias única en el mundo, con casi 22.000 establecimientos sanitarios (frente a los 13.000 centros de salud y consultorios), en los que trabajan 48.500 farmacéuticos a las que acceden cada día 2,3 millones de personas y con una red logística inmejorable, por ello, no parece descabellado pensar que la farmacia comunitaria está en una posición excelente no solo para promover campañas de vacunación y educar a la población en este sentido, sino también para llevarlas a cabo.

En Europa, se realiza vacunación en las farmacias en 7 países: Dinamarca, Francia, Irlanda, Malta, Portugal, Reino Unido y Suiza. Además, en otros 5, las farmacias colaboran prestando la logística (locales y materiales) para que enfermeras y otros profesionales sanitarios lleven a cabo la vacunación: Finlandia, Holanda, Italia, Noruega y Suecia.

Las razones propuestas para la puesta en marcha de esta actividad en la farmacia fueron la necesidad de mejorar la cobertura de vacunación y para aliviar la escasez de servicios médicos en atención primaria, entre otras. Razones que perfectamente podrían hacernos pensar en España y especialmente si pensamos en una campaña masiva de vacunación frente a la pandemia existente.

Según la experiencia en estos países, entre las dificultades encontradas destacan: las limitaciones normativas, la resistencia de otros profesionales sanitarios (médicos y enfermería), la necesidad de mantener en el tiempo la formación y acreditación de los farmacéuticos, el desarrollo de registros específicos y la estabilidad del modelo de negocio.

A la vista está que la implantación no es fácil o rápida y requiere de cambios legislativos, formativos y de negocio, así como de un cambio de mentalidad entre los profesionales sanitarios e instituciones centrado en el paciente/usuario, pero creo que los resultados en cuanto a objetivos de salud, así como de eficiencia de costes hacen que podría ser muy interesante estudiar esta vía en una prueba piloto.

Atención Farmacéutica Domiciliaria – Reconozco que esta área viene cargada de polémica tanto a nivel de competencias profesionales (resistencia de otros profesionales sanitarios) como políticas (la Comunidad de Madrid tuvo que dar un paso a atrás a la hora de implementar esta medida), pero creo que puede ser otro área interesante a explorar especialmente atendiendo a los resultados del proyecto Domi-EqiFAR, presentado el año pasado en INFARMA, un programa piloto de atención farmacéutica domiciliaria con carácter colaborativo dirigido al paciente dependiente con cuidador no profesional y no institucionalizado en centros residenciales, en el que se observaron los siguientes resultados:

o la prescripción de fármacos se redujo en un 6,7%
o el número de pruebas analíticas se redujo un 20%
o los ingresos hospitalarios bajaron un 25%
o mejora de la adherencia al tratamiento, así como un mayor conocimiento de la medicación por parte del paciente y del cuidador
o mejora de la satisfacción de los participantes

A tenor de estos resultados, insisto en la necesidad de explorar esta vía como otra de las líneas de actuación de la farmacia comunitaria.

A grandes líneas, estas dos áreas de actuación podrían tener un impacto en el Sistema de Salud aunque no hay que obviar que ambos  requieren cambios importantes de mentalidad, una transformación en los modelos actuales, una coordinación exquisita con otros profesionales de la salud que esté regulada de forma explícita, así como niveles de inversión sostenidos, pero en cualquier caso, parece complicado imaginar  a futuro un sistema de salud eficaz y sostenible, que no requiera de cambios profundos situando al paciente/usuario en el centro de la estrategia y aunando esfuerzos por parte de todos los agentes que conforman el ecosistema de salud.

Fuentes:
1. Consejo Económico y Social España (2019), Memoria sobre la situación socioeconómica y laboral España 2019.
2. OECD (2019), España: Perfil Sanitario del país 2019, OECD Publishing, Paris/European Observatory on Health Systems and Policies, Brussels, https://doi.org/10.1787/2a8a83c8-es.
3. Ministerio de Sanidad Equipo Economía de la Salud – Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (2019) Estimación de la oferta y demanda de médicos especialistas. España 2018-2030.
4. Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social (2019), Marco Estratégico para la Atención Primaria y Comunitaria.
5. Task shifting and health system design. Report of the Expert Panel on effective ways of investing in Health (EXPH) 2019. European Commission. Disponible en: https://ec.europa.eu/health/expert_panel/sites/expertpanel/files/023_taskshifting_en.pdf