Por Berta Arisó.
A diferencia de otros sectores, el biotecnológico ha experimentado en los últimos años, a pesar de sus clásicas dificultades de acceso a financiación, una fuerte expansión, aunque también es cierto que hoy en día está siendo a un ritmo más moderado del esperado por la coyuntura económica de los últimos tiempos.
En todo caso se trata de un sector en clara expansión y con una alta demanda de profesionales cualificados. Para efectuar un acercamiento a la temática del capital humano que es objeto de este artículo, es importante destacar que la gran mayoría de las organizaciones dedicadas a la biotecnología aún no cuentan con una estructura de RRHH propiamente dicha, debido a diferentes motivos. Por una parte la mayoría dedican la financiación que reciben íntegramente a la investigación, que es el factor clave de su potencial éxito y desarrollo. Por otro lado, normalmente forman parte de la estructura de la empresa menos de 10 trabajadores, por lo que en la organización aún no está lo suficiente madura para tener en un su estructura un departamento de RRHH.
Sin embargo, el sector paulatinamente tiende a una mayor profesionalización y a la búsqueda de formas de consolidarse como una estructura empresarial, instaurando políticas propias de recursos humanos y contratando servicios de selección de personal especializados con la finalidad de acceder a los mejores profesionales del mercado.
Durante los últimos años, la industria farmacéutica se ha visto obligada a reducir su estructura de personal y muchos profesionales, con una gran experiencia y un know how específico, han quedado disponibles y al alcance de las empresas biotecs. En este sentido, se han podido beneficiar de un tipo de profesional con una clara visión empresarial, que puede aportar su experiencia en el ámbito farmacéutico a estas nuevas biotecs, que tratan de completar la transferencia de su tecnología al mercado, con más proyectos que puedan culminar en la venta de patentes.
De esta forma, en el contexto actual, entre las posiciones más demandadas por parte de las empresas biotecs a las empresas de selección caben destacar las áreas de desarrollo de negocio, la gestión de proyectos y la investigación propiamente dicha.
La figura de Business Development Manager les permite el contacto con el sector farmacéutico (licencias) y la prospección de nuevos mercados internacionales, para completar la comentada transferencia del producto de su investigación al mercado, e introducir las tecnologías en diferentes sectores y conseguir así los ingresos que les permitan continuar con su investigación.
La posición de Project Leader resulta fundamental en la gestión de proyectos entre diferentes organizaciones, debido a los acuerdos entre diferentes biotecs o con la gran industria, así como la consecución de los pertinentes ensayos clínicos en sus distintas fases.
Desde el punto de vista técnico, el perfil más demandado es el investigador, fundamental activo de una biotec, por el que se sigue apostando como valor añadido de este tipo de empresas. En este ámbito se está produciendo un paulatino cambio desde una captación y selección propiamente académica o a través de contactos personales o profesionales, hacia el proceso de selección común de otros sectores o posiciones.
Bajo la actual coyuntura económica, en la que la apuesta por la inversión en I+D+i y nuevas tecnologías resulta clave, es primordial que este tipo de organizaciones cuenten con el mejor capital humano. Cabe destacar en este aspecto, el especial apoyo que desde la sociedad civil, política y económica de las comunidades autónomas se está dando al desarrollo del sector, siendo uno de los pilares fundamentales del futuro productivo y de generación de valor y empleo de la economía.
Si en cualquier organización o sector productivo, la detección, selección y captación del mejor capital humano resulta un factor clave del éxito, en una empresa biotecnológica, o con base en la investigación, representa un elemento crítico. Al fin y al cabo la persona es la base del conocimiento, y no cabe entender el desarrollo tecnológico sin la excelencia y genialidad del investigador.


