Por Diego Velasco. Director de Nuevas Tecnologías.
No hace muchos años, el cine nos mostraba como Terminator recibía, a través de su sistema de visión, información adicional sobre el entorno que le rodeaba, en forma de capa dedatos que se superponía a la realidad.
Ahora, lo que en aquellos tiempos nos parecía una fantasía solo posible mediante efectos especiales, se ha convertido en un hecho: ya es posible crear una capa virtual en un entorno real, cuyos elementos se combinan para crear ese híbrido que llamamos “realidad aumentada”.
Las posibilidades de aplicación de esta tecnología son inabarcables. Así, desde el ámbito de la publicidad, Tissot nos propone probarnos sus relojes en su página web sin necesidad de salir de casa y ver el que mejor se ajusta a nuestra muñeca. Algunas marcas de bebidas se han valido de este recurso al presentar packagings o “ediciones especiales”, como el vodka Absolut o el agua mineral Bezoya, tanto en Internet como en anuncios de prensa.
Quizá la aplicación más novedosa en marketing es iButterfl y (por el momento solo disponible en Japón), que combina realidad aumentada, GPS y el sensor de movimiento de los teléfonos iPhone en un sencillo juego.
La mecánica consiste en buscar y cazar mariposas en las calles de tu ciudad utilizando el dispositivo como cazamariposas. Las capturas tienen premio, desde información práctica, vales de descuento o contenidos exclusivos.
Por si fuera poco, la aplicación tiene funcionalidad de red social, permitiendo compartir las “capturas” con nuestros amigos mediante conexión Bluetooth. Este divertido juego lleva la firma de Mobile Art Lab.
Muchos otros entornos ya están trabajando para darnos soluciones con esta no tan nueva tecnología. Los móviles, mediante las aplicaciones de mapas, se van a llenar de información adicional que nos hará la vida más fácil.
Desde la medicina también se buscan aplicaciones para esta tecnología.
No debería extrañarnos si dentro de unos pocos años vemos nuestra historia clínica a través de capas virtuales que mostrarán los resultados de las pruebas diagnósticas.
Cabe destacar que la aseguradora Asisa nos propone una aplicación (disponible para teléfonos iPhone y Android) que, cuando introducimos palabras clave como “médicos” o “Asisa”, activa un buscador por medio del GPS que localiza los centros médicos y consultas privadas más cercanos a la ubicación del usuario. Estos datos se muestran superpuestos en la cámara del dispositivo, pero también sobre los mapas de Google o bien en un sencillo listado. La aplicación permite ampliar o reducir el radio de la búsqueda, facilitando así la elección del resultado.
Por último, y centrándonos en el ámbito de la educación, la Universidad Politécnica de Valencia ha puesto en marcha la unidad LabHuman, del instituto I3BH, con el propósito de investigar los aspectos psicológicos y médicos de una misión de larga duración como sería un viaje a Marte.
Operar por control remoto
Un equipo de la Universidad de Alabama-Birmingham (EE.UU.) está desarrollando un proyecto que, mediante la tecnología de realidad aumentada, permita a diferentes cirujanos situados en puntos geográficos distintos, asistir y colaborar en una operación quirúrgica.
Esta tecnología, que tan solo precisa de una conexión a Internet convencional, permite dar asistencia virtual a los cirujanos que se encuentran en el quirófano operando a un paciente real. Eso sí, en el lugar de la intervención son necesarios algunos recursos más. Al invento se le ha llamado VIPAR (siglas de “Virtual Interactive Presence and Augmented Reality”) y se compone de dos cámaras y una pantalla azul (donde se introducen las imágenes virtuales).
Por el momento, la técnica no se ha probado sobre un paciente real, pero los experimentos avanzan exitosamente. Este avance permitiría que, ante una operación compleja, ya no fuera preciso desplazar al paciente en busca del mejor profesional en una especialidad concreta, sino que este sería el que se “acercaría” al quirófano para asistir y colaborar con el personal local.
La tecnología descrita es similar a la que ya se utiliza en algunos centros para realizar intervenciones quirúrgicas poco invasivas, donde mediante una cánula se introduce una cámara en el interior del paciente gracias a la cual el cirujano puede ver la evolución de la operación. A estas imágenes se superponen capas de imágenes virtuales (tomadas del propio paciente) que sirven para dotar de un mayor contexto a las reales.
Mientras se perfeccionan estas técnicas y llegan a hacerse realidad en todos los centros hospitalarios, cabe señalar que la realidad aumentada constituye una herramienta excelente para la enseñanza. Por una parte, para los futuros médicos, pero también para que pacientes de todas las edades puedan entender mejor qué les sucede y cómo funcionaría el tratamiento. De esta forma comprenderían las decisiones del médico y se sentirían parte activa de su recuperación (algo que, sabemos, tiene efectos positivos en la respuesta del paciente).



Muy interesante Diego. Coincido, un gran sector para aplicar estas tecnologías y capacidades. No sabía q estuvieras en estos temas.
http://www.xataka.com/moviles/realidad-aumentada-en-un-iphone