Cómo prevenir la caída del cabello al final del verano

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22 Sep. 2021
Cómo prevenir la caída del cabello al final del verano

Llega el final del verano y pensamos que, quizás por los excesos del Sol, por el desajuste que hemos llevado de horarios y de comidas, se nos cae más el pelo que en otras épocas del año. ¿Es normal que se nos caiga el pelo ahora o esto es independiente de la estación?

Para poder conocer las causas preguntamos a la doctora Alba Gómez, dermatóloga especialista de la Unidad de Regeneración Capilar de Ruber Internacional Centro Médico Habana (Madrid), quien parte de la idea de que el ciclo folicular de cada uno de los cabellos tiene una serie de etapas: una fase de crecimiento, una de transición y una última fase de caída.

Todos nuestros tallos pilosos pasan a lo largo de nuestra vida muchas veces por estas fases del ciclo y por lo tanto siempre hay un porcentaje de ellos que se encuentran a la vez en la fase de caída, llamada 'telogen'. Esta es la caída que percibimos como rutinaria, y suele corresponder a un porcentaje inferior al 15% del total de nuestros pelos”, detalla.

Por lo tanto, dice que es normal que exista una caída de cabello mantenida a lo largo del año, siempre por debajo de este porcentaje, que no suele corresponder a más de 100 cabellos al día, y que es necesaria y forma parte del ciclo normal del pelo, para que pueda renovarse y comenzar un nuevo ciclo. La especialista de Quirónsalud mantiene que, habitualmente, la mayor parte de los cabellos que acaban un ciclo vital se desprenden con una pequeña tracción que se ejerce con el lavado o el peinado, por lo que son los dos momentos en los que veremos la caída capilar agrupada.

Esto implica que, si lavamos el pelo a diario, repartiremos esta caída en varios momentos, mientras que si lo lavamos cada 2 o 3 días, veremos un mayor número de pelos simultáneos durante este lavado. Esto no debe ser positivo ni negativo, simplemente son los cabellos a los que les toca reiniciar un nuevo ciclo vital y deben desprenderse, lo pueden hacer en pequeñas cantidades con el lavado diario o en un mayor número si los agrupamos en lavados cada 2-3 días, pero la cantidad total no va a variar ni el lavado o el peinado influirán en que sean un mayor o menor número los pelos renovados”, aclara la dermatóloga.

En este sentido precisa que la maquinaria del ciclo capilar se maneja desde capas más internas del cuero cabelludo y los cabellos que caen ya estaban programados para ello, con el lavado o cepillado solo se aporta la mínima tracción necesaria para ayudar a que se desprendan.

Entonces, ¿por qué se nos suele caer más el pelo en la época estival o justo después de las vacaciones, en torno a septiembre? ¿Tiene algo que ver el efecto del sol? La doctora Gómez aclara en este sentido que este ciclo vital capilar es muy sensible a un gran número de estímulos externos, incluido a los cambios de estación a lo largo del año. “Cada persona sabe cuáles son los meses en los que su caída capilar es mayor y no es raro que el patrón se repita de forma cíclica año tras año. Los periodos de caída más comunes son la primavera y el otoño, pero no todas las personas somos iguales, y en temas capilares no iba a ser distinto. Por lo que hay personas que tienen sus fases de mayor caída capilar en verano, sin que se trate de nada patológico o negativo”, agrega.

Es más, precisa que en estos periodos de mayor caída existe un pequeño desajuste del ciclo folicular y algunos de los cabellos que se encontraban en fase de crecimiento, llamada 'anagen', pasan sin que les corresponda, de forma prematura y antes de tiempo a fase de caída.

Por ello, el porcentaje de renovación sube un poco del 15% y de los 100 cabellos diarios durante unos meses, que no suelen ser más de 3 o 4. A este fenómeno, de renovación capilar aumentada le llamamos 'efluvio telógeno', y cuando se relaciona con cambios estacionales no suele revestir gravedad, ni tiene repercusión sobre la densidad capilar final, ya que existirá una recuperación completa tras el reajuste del ciclo”, asegura la especialista.

En las personas en las que esta mayor caída o modificación del ciclo capilar se produce en verano sí advierte de que puede relacionarse con el cambio en estilo de vida que implican las vacaciones y la salida de la rutina laboral, más que a la exposición solar o los múltiples baños en playas y piscinas; ya que estos factores influyen más en el tallo externo del pelo, la parte que podemos ver, y crece hacia el exterior que en el ciclo capilar, que se trata de algo más interno y regulado por factores diferentes, entre los que sí se pueden encontrar los cambios de horarios, de rutina diaria, el estrés o la mayor relajación asociada a los periodos vacacionales como el verano.

¿Podemos prevenirlo de alguna manera?
En esta línea, la dermatóloga especialista de la Unidad de Regeneración Capilar de Ruber Internacional Centro Médico Habana recuerda que estas fases de mayor caída son temporales, y habitualmente tienden a resolverse espontáneamente.

La caída persiste 3 o 4 meses y luego cede y se recuperará la densidad capilar de forma íntegra. Habitualmente, cuando estos periodos de caída estacionales ocurren, las personas son capaces de identificarlos y evaluar su severidad, ya que suelen darse de forma similar cada año en esas fechas”, agrega.

A su juicio, será necesario consultar a un especialista si el periodo de caída se alarga más de lo habitual o la intensidad del mismo es superior. “Si se trata de una caída rutinaria, en fechas previas, un poco superior a la normal no sería necesario tomar ninguna medida adicional aunque siempre se pueden recomendar complejos vitamínicos que incorporen los principales nutrientes y vitaminas que precisa el cabello para su formación en las nuevas fases de anagen del ciclo capilar que reiniciarán”, añade.

Si la situación excediera 'lo rutinario' la experta de Quirónsalud cree que sería necesario ponerse en manos de un especialista en Dermatología para que indicara los siguientes pasos a seguir, ya que entonces sí que habría diversas opciones de tratamiento para frenar la caída y recuperar la densidad perdida, como el plasma rico en plaquetas, o el fármaco minoxidil.

Es más, la doctora Gómez subraya que “lo habitual” es que la persona sea capaz de detectar estos índices de caída, bien porque sean superiores en número de cabellos desprendidos a lo ocurrido otros años, o bien porque persista en el tiempo más de lo que estamos acostumbrados por episodios anteriores. “Por lo tanto, seremos capaces de identificar la situación de riesgo y una mayor caída capilar y consultar al dermatólogo especialista en tricología. Si nuestra caída se mantiene estable a lo largo del año, en las cifras que se han mencionado previamente y por primera vez hay un episodio de más caída, será mejor consultar al especialista para orientar el cuadro y poder magnificar su severidad”, sostiene.


Dermatología