Igualdad y diversidad en las compañías: ¿mito o realidad?

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Noviembre 2019
Igualdad y diversidad en las compañías: ¿mito o realidad?
Por
Ana Mutis. Directora de Recursos Humanos, Comunicación y RSC. AstraZeneca España.

El último informe realizado por la consultora Grant Thornton, “Women in Business: hacia un avance real”, indicaba que la proporción de mujeres en puestos directivos en todo el mundo había alcanzado el 29%, una cifra récord que supone un incremento de cinco puntos con respecto al último año. ¿Qué puede indicarnos este aumento? Que las compañías se han dado cuenta, tal y como explica el estudio, de que promover la diversidad de género no solo implica actuar de manera correcta para avanzar socialmente.


Si el estudio de Grant Thornton señalaba que hoy tres de cada diez puestos directivos están ocupados por mujeres, en nuestro caso esa cifra es aún mayor: en AstraZeneca, más de la mitad (53,48%) de los puestos directivos, así como el 40% de nuestro Comité de Dirección, están desempeñados por mujeres, que han llegado ahí gracias a su talento. Y esta realidad traspasa fronteras, porque a nivel global, las mujeres representan la mitad de la plantilla (50,1%) y la representación femenina en puestos de responsabilidad aumentó hasta el 44,6% el año pasado.

Estos datos también avalan la tendencia del sector y es que, según FarmaIndustria, el sector farmacéutico está por encima de otros sectores en cuanto a su apuesta por el talento femenino donde, de media, las mujeres representan el 52% de las plantillas, el doble de la media del sector industrial (25%). Esta cifra se eleva al 63,7% en el área de I+D. Aparte de la industria farmacéutica innovadora y del sector de la confección (59%), ningún sector productivo supera el 50% de empleo femenino en I+D.

Otro estudio elaborado por la CEOE y PwC, “Análisis de la brecha salarial de género en España”, señalaba, sin embargo, que en España las mujeres siguen cobrando de media un 12,2% menos que los hombres. En este sentido, uno de los aspectos de los que nos sentimos tremendamente orgullosos es de que en nuestra compañía no existe brecha salarial.

Con todos estos datos sobre la mesa, ¿podemos establecer si la igualdad y la diversidad son reales en el panorama empresarial? Es una pregunta difícil de contestar, ya que existen muchas variables. La industria farmacéutica está muy avanzada en ese sentido, pero hay muchas otras que no lo están y que siguen contando con un mayor número de perfiles masculinos que femeninos. Tendencia que, seguro, irá disminuyendo a medida que las empresas se den cuenta de que, si quieren seguir siendo competitivas, deben adaptarse al nuevo entorno para atraer y retener al mejor talento. Y es que, si hay diferencias muy altas entre hombres y mujeres en puestos directivos, hay algo que no se está haciendo bien.

Pero ¿qué se puede hacer para superar estas barreras? Sin ninguna duda, reconocer el talento. Que el empleado se vea reconocido, que se sienta dueño de su tiempo, que se le proporcionen herramientas que faciliten su vida más allá del trabajo y que se sienta realizado tanto personal como profesionalmente.

En AstraZeneca, impulsamos la inclusión y la diversidad desde tres esferas: en primer lugar, el empoderamiento del liderazgo inclusivo; en segundo lugar, el fomento de la cultura del speak up, es decir, favorecer un clima de confianza donde los empleados puedan expresarse, compartir sus ideas y opiniones y estar seguros de que sus propuestas son escuchadas y se tienen en cuenta; y, finalmente, la construcción y el mantenimiento de una cartera de talentos diversa. Todos estos aspectos ayudan a crear un entorno más favorable a la diversidad en el plano empresarial.

Pero es cierto, aún quedan barreras que muchas compañías deben derribar si queremos seguir avanzando. Un ejemplo son los sesgos inconscientes, las ideas preconcebidas sobre las personas que todos tenemos. Por eso, es importante crear conciencia y entender el concepto y los beneficios que aporta implementar medidas en favor de la diversidad y la igualdad: solo así es posible definir un camino para crear una cultura diversa e inclusiva.

En concreto, en la industria farmacéutica, y también en AstraZeneca, la paridad es algo intrínseco. Las mujeres tienen un papel medular y nuestro objetivo es garantizar que eso siga siendo así. Por eso tenemos una serie de compromisos inamovibles como la inexistencia de brecha salarial y, por supuesto, procesos de promoción, formación y selección en igualdad a hombres y mujeres. Uno de nuestros mayores avances ocurrió en 2018, cuando pusimos en marcha un plan de formación en materia de igualdad para todos los empleados de la compañía, sin distinción de cargo. Con esta formación, buscábamos no solo asegurar el cumplimiento de las medidas de nuestro Plan de Igualdad, sino también concienciar y definir el camino para crear una cultura diversa e inclusiva.

No cabe duda de que la diversidad, no solo en materia de género, hace que tanto tu propia plantilla como el potencial talento te vea como una compañía innovadora, creativa, dinámica y flexible, lo que da como resultado un sentimiento de orgullo de pertenencia muy elevado. Eso es algo que en AstraZeneca hemos tenido siempre muy presente y por eso nos hemos preocupado por fomentar una cultura donde la inclusión, la creatividad y la colaboración generan nuevas ideas. Gracias a esa variedad de opiniones y puntos de vista, encontramos distintas perspectivas para alcanzar nuestras metas y objetivos.

Del mismo modo, es necesario favorecer, en términos de igualdad entre mujeres y hombres, la conciliación laboral, personal y familiar. La flexibilidad es clave en la conciliación y, por eso, en AstraZeneca hemos puesto en marcha medidas tanto para los empleados de oficinas como para la red de ventas, con las mismas ventajas, pero adaptadas a la naturaleza de su trabajo. Además, contamos con permisos no retribuidos para varias causas -adopción o acogimiento, mudanza, matrimonio de algunos familiares- y ponemos a disposición de los empleados otra serie de beneficios que facilitan una mejora en su vida personal como seguros de salud, accidentes y vida, plan de retribución flexible o Albenture, donde se ofrecen servicios innovadores para resolver necesidades personales y familiares ahorrando a los empleados tiempo y dinero.

El resultado de todas estas medidas y políticas es que somos la única gran farmacéutica incluida en el Índice Bloomberg de Igualdad de Género 2019. Formar parte de este prestigioso índice nos muestra que vamos por el buen camino en materia de igualdad y diversidad y todos los que formamos parte de AstraZeneca lo sabemos. Este año, además, hemos conseguido la certificación Efr, que nos reconoce como Empresa Familiarmente Responsable, y también obtuvimos el sello Top Employer Europa y España por segundo año consecutivo. Sin embargo, el dato que nos demuestra que estamos haciendo las cosas bien es que el 83% de nuestros empleados recomienda AstraZeneca como un Excelente Lugar para Trabajar.

Somos perfectamente conscientes de que tenemos que seguir promoviendo una tendencia igualitaria en el sector y derribar los mitos y barreras que existen en torno al papel de la mujer en el sector empresarial, en la ciencia y en la sanidad. Y es que estamos convencidos de que, especialmente en nuestro sector, no es posible hablar de innovación real sin incorporar en la ecuación a la diversidad. Es aquí también donde cobra gran importancia que existan referentes femeninos que sirvan de inspiración, especialmente a los jóvenes profesionales.

Las mujeres representamos la mitad de la población mundial, pero esta proporción no se refleja en los más altos cargos directivos. Por eso, desde AstraZeneca queremos animar a todas aquellas compañías a que sigan esforzándose por implementar políticas de diversidad real, porque está demostrado que tienen un impacto positivo en el rendimiento, la productividad, la innovación y la satisfacción de los empleados. Hagamos, entre todos, que la igualdad y la diversidad sean una realidad en nuestras organizaciones.