Gestionando el cambio desde la base de la organización

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Diciembre 2019
Gestionando el cambio desde la base de la organización
Por
Beatriz Aedo. Directora de RRHH. UCB Iberia.

En la actualidad, pocas organizaciones se cuestionan que el cambio es necesario para continuar por el camino del éxito. En el ámbito de la industria farmacéutica han irrumpido nuevos escenarios en los que nos vemos en la necesidad de trabajar con nuevas herramientas como la Inteligencia Artificial (IA) y los nuevos datos, con sus oportunidades y sus retos; y entornos difíciles y diferentes en lo que se refiere al acceso y/o el precio de los nuevos medicamentos innovadores. Esto sin olvidar, que nos movemos en un contexto complejo en el que, cada cierto tiempo, emergen nuevos actores.


Esta situación ha provocado que un sector como el nuestro que, tradicionalmente, se ha considerado estable y conservador, ya no se cuestione que el cambio es necesario, sino que tenemos que adaptarnos sí o si a él si no queremos quedarnos fuera del tablero de juego.

Es en este punto en el que se nos plantea un gran reto que no todas las organizaciones consiguen afrontar: lograr que todas y cada una de las personas que configuran la compañía se impregne de esa nueva cultura del cambio, y la viva de esa forma en su puesto de trabajo día a día. De hecho, es fácil caer en el error de que las nuevas estrategias del cambio se queden en mera “filosofía” reflejada en bonitos carteles colocados por doquier, y en declaraciones de intenciones en las presentaciones al Top Management.

Por eso en UCB, hemos querido integrar a los empleados, desde el principio, en la implementación de la estrategia, para conseguir involucrarnos en la adaptación de la compañía desde el primer momento. De este modo, una vez definida y comunicada la estrategia y los nuevos modelos de negocio para los próximos cinco años, invitamos a un gran grupo de colaboradores de toda la organización, con diferentes funciones, jerarquías, incluso, de diferentes zonas geográficas, a compartir sus experiencias en su particular entorno de trabajo.

A partir de ahí, y basándonos en los diálogos y observaciones con estos empleados, hemos podido extraer las principales mejoras que necesita la compañía en nuestra forma de trabajo, así como las diferentes dimensiones de liderazgo que han de dar soporte a nuestra estrategia y que, estamos convencidos, que nos van a llegar al éxito.

Permítanme compartir las principales conclusiones de estos encuentros y que nos han servido para conocer las necesidades o demandas de los propios empleados para que el cambio realmente sea posible.

• En primer lugar, se demanda que haya Comunicación. Una comunicación rápida, ágil y fluida que aporte algo tan obvio como una mayor claridad en el Por qué, el Cómo y el Qué de nuestra nueva estrategia de cambio. Una comunicación que nos aportará mayor consistencia y alineamiento en las directrices de todas las ‘Áreas de la Empresa’ y en los mensajes de todos sus líderes.

Organización del trabajo. Es imprescindible que se establezca una mayor transversalidad en todas las funciones, que se propicie más trabajo colaborativo, que haya una mayor agilidad en la toma de decisiones que permita anticiparse y adaptarse a los cambios que vayan surgiendo. Se precisa una mayor claridad y transparencia en quien hace qué con una estructura más plana y sin tantas interfaces.

• Y, por último, se exige un cambio en los propios líderes cuyas principales cualidades deben ser: autenticidad, adaptables y resilientes.

- Auténticos: que actúen tal y como piensan, y sientan y promuevan una cultura aperturista donde se puedan compartir emociones, pensamientos y creencias sin miedo. Que sean más permisivos con los posibles errores, de modo, que sean ellos mismos los primeros que compartan con la organización sus debilidades, fortalezas y valores.

- Adaptables: en el sentido de que acepten nuevos desafíos, que sepan guiar en la ambigüedad y consigan adaptarse a las necesidades de sus equipos. No todas las personas se sienten cómodas con el cambio, algunas necesitan más ayuda que otras, para algunas el cambio puede ser emocionante y para otras una experiencia aterradora, es ahí donde el líder debe conseguir que los diferentes perfiles lleguen a buen puerto.

- Y resilientes: líderes que abracen el cambio de manera rápida y con optimismo. Capaces de anticipar ese cambio y conseguir hacer ver a los demás el mejor camino para afrontarlo, dadas las nuevas circunstancias.

En UCB, estamos haciendo un gran esfuerzo para implementar todas estas necesidades que supondrán una mejora en el buen hacer de la compañía, y lo hacemos a través de workshops, formaciones a los líderes, cambios en las estructuras, etcétera, de manera que vamos adaptando la compañía a los nuevos tiempos, incluyendo a todas y cada una de las personas que forman parte de esta organización.

Sabemos que no es fácil y que requiere un gran esfuerzo a todos los niveles, pero los resultados que ya hemos ido obteniendo nos muestran que vamos por el camino adecuado para lograr nuestro objetivo final: que toda la empresa esté comprometida con este cambio que nos abrirá nuevos horizontes de crecimiento.