EL DHA, una molécula prodigio para el humano

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Noviembre 2020
EL DHA, una molécula prodigio para el humano
Por
Jaume Borràs Ferré. Director Médico. Brudylab.

Hacemos un relato resumen a cerca de los conocimientos adquiridos hasta hoy sobre el ácido docosahexaenoico (DHA), un nutriente prodigio para el desarrollo y el mantenimiento del intelecto y la visión del humano, y cuya suplementación contribuye indudablemente a proteger frente a ciertas enfermedades y a mitigarlas, aportando incuestionables beneficios saludables.

El valor de la nutracéutica en la salud y la enfermedad
Los estudios de medicina ponen un insuficiente énfasis en el valor de los nutrientes, y en como pueden contribuir a mejorar los resultados de los tratamientos farmacológicos; lo que se conoce como la nutracéutica. Los complementos alimenticios y los alimentos de uso médico especial complementan la dieta y aportan nutrientes esenciales para el desarrollo humano y el tratamiento de las enfermedades: acción antioxidante, propiedades antiinflamatorias, efecto antiagregante plaquetario, actividades neurogénicas y neuroprotectoras. Hablo de las vitaminas y minerales, de los carotenoides y polifenoles, también de los ácidos grasos poliinsaturados Omega-3, y de tantos otros nutrientes que nos proporcionan beneficios saludables.

El DHA en el desarrollo y mantenimiento de la función intelectual y visual del humano
Centrados en el área ocular y neurológica, tenemos el ácido docosahexaenoico (DHA), el más poliinsaturado de los ácidos grasos de la familia Omega-3, con 22 carbonos y 6 enlaces dobles, que conforma cerca del 40% de los ácidos grasos presentes en las membranas de las neuronas corticales y de los foto-receptores de la retina. Sus dobles enlaces les aporta fluidez, flexibilidad y permeabilidad, para agilizar la conectividad sináptica y la señalización celular. 

Nuestro organismo es prácticamente incapaz de producirlo, y lo debemos obtener de la cadena alimentaria marina, de las microalgas del plancton o del pescado. Es esencial para mantener un correcto funcionalismo del corazón, cerebral y visual del humano1, y lo ha sido para su prehistórica hominización. Para ello, la Agencia Europea de Salud Alimentaria (EFSA) aconseja un consumo diario de 250mg/día2.  Es básico para el normal desarrollo intelectual y visual del feto y del neonato, y la madre es la responsable de aportarlo por la vía placentaria durante la embriogénesis; especialmente a partir en el último trimestre del embarazo, y hasta los 2 años de vida3. La EFSA aconseja un consumo diario mínimo de 100mg/día durante el primer año4. El DHA se acumula en el cerebro fetal a un ritmo de 14,5mg por semana durante el último trimestre del embarazo, y tras el parto, el suministro continúa con la lactancia materna, altamente enriquecida con triglicéridos de DHA, o con leches maternizadas.

Es absolutamente imprescindible para el normal funcionalismo visual y cerebral del humano, y también para mantener y prolongar la cognición en la edad senil.  Algunos trastornos del neurodesarrollo en el niño, como los trastornos del espectro autista, el TDAH5,  y otros, podrían estar relacionados con un aporte deficitario de este acido graso. En la leche materna humana, el DHA se encuentra prácticamente en su totalidad en forma de triglicérido, y ocupando la posición central del mismo (Posición 2), lo que favorece su absorción digestiva y su conversión a fosfolípidos de DHA para ser insertados en las membranas celulares6. La Sinaptamida, un docosanoide no oxigenado derivado del DHA, promueve la neurogénesis, la diferenciación neuronal, el crecimiento de las dendritas y los axones, y la sinaptogénesis, también atenúa la respuesta neuroinflamatoria7. Es un mediador neurotrófico y neuroprotector 10 veces más potente que el propio DHA; ello explica la importancia de suplementar a la madre durante todo este período y asegurar el suministro, especialmente a los niños nacidos pretérmino.

La revisión sistemática COCHRANE (2018)8 ha concluido que el aporte de al menos 500mg/día de DHA en la mujer embarazada reduce, un 11% el riesgo de tener un parto prematuro anterior a las 37 semanas, y un 42% el de parto prematuro anterior a las 34 semanas, también reduce un 10% el riesgo de tener un bebe de bajo peso inferior a 2500g. Ello coincide con la opinión de la Agencia Europea de Salud Alimentaria (EFSA) que propugna un consumo mínimo de 450mg/día de DHA en la mujer embarazada y durante la lactación, para el buen desarrollo visual y cerebral del feto y del lactante4. Se ha podido demostrar que la sucesión de embarazos en la mujer contribuye a menguar los depósitos maternos de DHA durante los repetidos embarazos. De ahí surge la imperiosa necesidad de suplementar a la mujer durante este crucial período.

Acción antioxidante del DHA en la infertilidad, el ejercicio intenso y la protección antiviral
La mayor presencia de DHA en la membrana celular, por un mayor consumo dietético, activa los mecanismos de síntesis del glutatión (GSH) intracelular, lo cual hace que las células queden altamente protegidas frente a la oxidación9. El GSH es una pequeña proteína producida por las células de mamífero, que se comporta como un antioxidante dador de electrones; elimina los radicales libres oxigenados que se forman en la cadena de transporte electrónico durante la respiración celular. En ello se basa la patente de Brudy. Los niveles altos de GSH y la antioxidación en las células es la mejor protección ante el estrés oxidativo derivado del ejercicio intenso10-11, la infertilidad por fragmentación oxidativa del ADN espermático12, y las infecciones víricas13, porqué dificulta la invasión y la replicación de los virus14; un motivo más para suplementarse durante los períodos de mayor riesgo.

DHA y sus metabolitos en la respuesta inmuno-inflamatoria15
El DHA es fácilmente retroconvertido en ácido Eicosapentaenoico (EPA) también omega-3, y en sus derivados metabólicos oxidados, los eicosanoides E3, prostaglandinas y tromboxanos, que aportan propiedades antiinflamatorias y antiagregantes plaquetarias muy saludables, al contrario de las que aporta el ácido araquidónico (AA) Omega-6, cuyos eicosanoides E2 son proinflamatorios. Es por este motivo que, en todas las enfermedades inflamatorias es imperativo decantar la balanza dietética y membranaria hacia el consumo de los omega-3 y reducir el consumo de omega-6.  Otros docosanoides del DHA y del EPA: Maresinas, Resolvinas y Protectina son también de gran valor, con intenso perfil antiinflamatorio, y que aparecen en la fase resolutiva de la inflamación. Además, el DHA mitiga la amplificación de la respuesta inflamatoria por la vía de inhibir la activación intracelular del Factor Nuclear-KB16 (FN-KB) responsable de la síntesis de proteínas inflamatorias denominadas citoquinas; el AA al contrario que el DHA lo activa e induce su producción.

DHA e inflamación ocular
Es por ello qué en el área ocular, forzar el aporte de DHA esta plenamente justificado, para reducir el intenso estrés oxidativo y la inflamación presentes en la mayoría de las enfermedades oculares: entre otras, el glaucoma primario17 y de tipo pseudoexfoliativo18, la retinopatía diabética19, la degeneración macular asociada a la edad, la disfunción glandular meibomiana20 y el ojo seco21, las uveítis, la oftalmopatía tiroidea. Hemos podido comprobar que la administración conjunta de luteína con DHA eleva significativamente la densidad óptica del pigmento macular22, en comparación con la administración de luteína sola. 

Influencias saludables del DHA a nivel metabólico
El DHA ayuda a mantener unos niveles normales de triglicéridos en la sangre23, y junto con el EPA contribuyen al funcionalismo normal del corazón, y a mantener una tensión arterial normal. La EFSA determina que para lograr estos efectos saludables hay que suplementar un mínimo de 3g/día de DHA en el primer caso, 250mg/día de DHA solo o con EPA en el segundo caso, y hasta 2g/día de DHA solo o con EPA en el tercer caso. También aconsejan no superar los 5g/día de consumo conjunto para evitar los efectos antiagregantes plaquetarios intensos. Hoy también sabemos que el DHA aporta beneficios en la enfermedad por hígado graso24 y en la esteatohepatítis no alcohólica. Normaliza el perfil hepático de ácidos grasos alterado en el hígado cirrótico, disminuye la hipertensión portal, suprime la activación de la célula estrellada hepática mediada por la inflamación, reduce los enzimas y el estrés oxidativo hepáticos, y disminuye la inflamación.

Durante más de 20 años Brudy ha centrado sus esfuerzos de investigación sobre los efectos saludables del triglicérido de DHA, lo cual, en colaboración con numerosos investigadores de nuestro país, nos ha permitido publicar cerca de 40 estudios y artículos.

1 Arternburn LM, et al; Distribution, interconversion, and dose  response of n_3 fatty acids in humans; Am J of Clin Nutrition 2006; 83(suppl):1467S–76S.
2 Reglamento (UE) no 432/2012 de la Comisión Europea de 16 de mayo de 2012 por el que se establece una lista de declaraciones autorizadas de propiedades saludables de los alimentos distintas de las relativas a la reducción del riesgo de enfermedad y al desarrollo y la salud de los niños.
3 Philip C. Calder; The DHA content of a cell membrane can have a significant influence on celular behaviour and responsiveness to signals; Ann Nutr Metab 2016;69(suppl 1):8–21
4 Reglamento (UE) nº 440/2011 de la Comisión de 16 de mayo de 2011sobre la autorización y la denegación de autorización de determinadas declaraciones de propiedades saludables en los alimentos relativas al desarrollo y la salud de los niños.
5 Celestino Rodríguez, et al; Supplementation with High Content Docosahexaenoic Acid Triglyceride in Attention Deficit Hyperactivity Disorder: A Randomized Double-Blind Placebo-Controlled Trial; Neuropsychiatric Disease and Treatment 2019; 15: 1193-1209.
6 Paula A. Lopes, et al; From Natural Triacylglycerols to Novel Structured Lipids Containing n-3 Long-Chain Polyunsaturated Fatty Acids; The Molecular Nutrition of Fats.  Health Benefits of TAG Versus Structured Lipids, Chapter 17, Sction II: the molecular biology of the cell; https://doi.org/10.1016/B978-0-12-811297-7.00017-2
7 Hee Yong-Kim, et al; N-Docosahexaenoylethanolamine: A neurotrophic and neuroprotective metabolite of docosahexaenoic acid; Molecular Aspects of Medicine 64 (2018) 34–44.
8 Middelton P, et al; Incorporación de ácidos grasos omega-3 durante el embarazo; Base de datos Cochrane de revisiones sistemáticas 2018, nº 11; Art nº: CD003402.DOI:10.1002/14651858.CD003402.pub3.
9 P. Bogdanov, et al; Docosahexaenoic acid improves endogen antioxidant defense in ARPE-19 cells; Poster Communications 5932/A306; IOVS, ARVO Abstracts 2008.
10 Domingo J. Ramos-Campo, et al; Supplementation of Re-Esterified Docosahexaenoic and Eicosapentaenoic Acids Reduce Inflammatory and Muscle Damage Markers after Exercise in Endurance Athletes: A Randomized, Controlled Crossover Trial; Nutrients 2020, 12, 719; doi:10.3390/nu12030719.
11 Vicente Ávila-Gandía, et al; Re-esterified DHA improves ventilatory threshold 2 in competitive amateur cyclists; Aceptado en Journal of the International Society of Sports Nutrition 2020.
12 Martinez-Soto JC, et al; Dietarysupplementation with docosahexaenoic acid (DHA) mproves seminal antioxidant status and decreases sperm DNA fragmentation; Syst Biol Reprod Med. 2016 Oct 28:1-9.
13 Morris D., et al;  Glutathione and infection 2013; Biochim Biophys Acta 1830: 3329-49.
14 Alexey Polonikoz; Endogenous Deficiency of Glutathione as the Most Likely Cause of Serious Manifestations and Death in COVID-19 Patients. ACS Infetious Diseases 2020; https://dx.doi.org/10.1021/acsinfecdis.0c00288
15 Claudio Galli, eta l; Effects of fat and fatty acid intake on inflammatory and immune responses: a critical review. Ann Nutr Metab 2009; 55:123-139.
16 Mancera P, et al; Natural Docosahexaenoic Acid in the Triglyceride Form Attenuates In Vitro Microglial Activation and Ameliorates Autoimmune Encephalomyelitis in Mice; Nutrients 2017, 9, 681; doi:10.3390/nu9070681.
17 Tellez-Vazquez J, et al; Omega-3 fatty acid supplementation improves dry eye symptoms in patients with glaucoma: results of a prospective multicenter study; Clin Ophthalmol 2016; 10:617-626.
18 Stéphanie Romeo-Villadóniga, et al; Effects of Oral Supplementation with Docosahexaenoic Acid (DHA) plus Antioxidants in Pseudoexfoliative Glaucoma: A 6-Month Open-Label Randomized Trial; Journal of Ophthalmol 2018; Article ID 8259371, 8 pages.
19 María Lafuente, et al; Intravitreal Ranibizumab combined with docosahexaenoic acid (DHA) dietetic supplementation in diabetic macular edema: 36 months randomized single-blind controlled trial; Retina 2019; 39: 1083-1090.
20 Oleñik A, et al; A randomized, double-masked study to evaluate the effect of omega-3 fatty acids supplementation in meibomian gland dysfunction; Clinical Interventions in Aging 2013; 8:1133–38
21 Pinazo-Duran MD, et al; Effects of a Nutraceutical formulation based on the combination of antioxidants and -3  essential fatty acids in the expresión of inflammation and inmune response mediators in tears from patients with dry eye disorders; Clin Int Aging 2013; 8:139-148
22 Zanón-Moreno V, et al; Feasibility study of a docosahexaenoic acid optimized nutraceutical formulation on the macular levels of lutein in a healthy Mediterranean population;  Ophthalmic Research 2020; DOI: 10.1159/000509439.
23 Pere Domingo, et al; Effects of docosahexanoic acid on metabolic and fat parameters in HIV-infected patients on cART: A randomized, double-blind, placebo-controlled study; Clin Nutrition 2018; 37(4): 1340-1347.
24 Zoe Boyer-Díaz, et al; A nutraceutical rich in docosahexaenoic acid improves portal hypertension in a preclinical model of advanced chronic liver disease. Nutrients 2019, 11, 2358.