Las nuevas tecnologías en salud. Recuperar el calor humano tras el enfriamiento que nos ha traído la digitalización es nuestro principal reto para este año 2021

Ver por categoría:
Enviar a un amigo

Marzo 2021
Las nuevas tecnologías en salud. Recuperar el calor humano tras el enfriamiento que nos ha traído la digitalización es nuestro principal reto para este año 2021
Por
Marta Blázquez. Executive Director Sales & Marketing. KSF Digital Healthcare. Barcelona.

Debemos ser capaces, entre todos, de encontrar ese punto social que echamos de menos. No tenemos una bola de cristal para predecir el futuro, pero desde KSF Digital Healthcare apostamos por experiencias híbridas donde lo virtual y lo presencial se conecten entre sí. Para ello, la creatividad y la innovación adquieren más importancia que nunca.

Que empiece hablando con términos como “pandemia”, “digitalización” y “nuevas tecnologías”, no tiene nada de especial. Llevamos ya muchos meses conviviendo con estas palabras y diría que estamos hasta saturados o, por lo menos, cansados de escucharlas y leerlas constantemente. Desde todos los ámbitos tanto profesionales como personales, hemos tratado de ponernos al día, de realizar nuestra propia transformación digital. Somos conscientes de que vivimos rodeados por un “internet de las cosas”, esa interconexión digital entre objetos cotidianos, y aunque esto ha significado un cambio radical en la mejora de la calidad de vida de las personas en general, también es cierto que nos aleja en cuanto a las funciones básicas de socialización se refiere, manteniendo el contacto físico al margen.

Sin embargo, si hay un campo en el que las innovaciones tecnológicas están dejando huella es precisamente en el de la salud. El big data y el machine learning han aparecido en el sector sanitario para mejorarlo estructuralmente.

Cuando hablamos de inteligencia artificial nos referimos a la capacidad de imitar a la inteligencia humana con un software, ya sea en la forma de pensar, de actuar o de utilizar la lógica. Si aplicamos esta inteligencia artificial al ámbito de la salud, todos pensamos rápidamente en los avances que han supuesto las cirugías con láser, la robotización, el procesamiento de la imagen, la impresión 3D o la microcirugía, por destacar algunos. Pero los hay mucho más allá. Existen, por ejemplo, software que analizan por sí solos determinados datos de expedientes clínicos de pacientes, que permiten diagnosticar enfermedades mediante un motor de búsqueda personalizado o que reconocen patrones de síntomas. Es la llamada “medicina personalizada” con tratamientos únicos adaptados a cada paciente. La tecnología permite, incluso, predecir riesgos potenciales de contraer ciertas enfermedades de acuerdo con el reconocimiento automático que analiza las características de la problemática. Aplicando toda esta tecnología, conseguimos sobre todo bajar la saturación en los hospitales y evitar o minimizar los posibles errores clínicos y médicos, haciendo la práctica médica mucho más eficiente.

Dentro de esta eficiencia en salud, podemos hablar también de la telemedicina, en todas sus modalidades, que incluye tanto el diagnóstico y tratamiento, como la formación continuada de los profesionales sanitarios. La tecnología posibilita la optimización de los servicios de atención en salud, permitiendo llegar también a pacientes de zonas distantes. Cuando una persona tiene que monitorear parámetros o cualquier indicador de su salud de manera periódica, lo tradicional es que acuda a su hospital o centro sanitario. Actualmente, es posible implantar dispositivos, mediante una pequeña intervención, o usar los llamados wearables (“usables”) que registran datos de las personas que los llevan permanentemente. En caso de ser necesario incluso emiten alarmas para tratar inmediatamente al paciente. Por tanto, ya hemos conseguido que, gracias a la tecnología, las personas puedan estar cuidadas desde cualquier lugar del mundo y en cualquier momento.

Según el informe de un estudio de "VR in Healthcare Market by Product, Technology and End User: Global Opportunity Analysis and Industry Forecast, 2019-2026”, se espera que el mercado mundial de la realidad virtual de salud digital aumente a 2.400 millones de dólares para 2026, debido a su especial potencial para eliminar la necesidad de ciertos medicamentos o cirugías. La tecnología de realidad virtual es otra de las herramientas que ya se está utilizando actualmente para diferentes usos médicos, por ejemplo, para tratar el dolor crónico, la ansiedad o el estrés postraumático. Un ejemplo muy conocido es el uso de la Wii, la videoconsola de la empresa Nintendo, donde el usuario controla un juego mediante su propio cuerpo, moviendo un mando situado en la mano o colocándose encima de una tabla llamada “Wii Balance Board” que posee sensores de presión que mandan información de manera inalámbrica a la consola, donde es interpretada. En el ámbito de la rehabilitación física y de la fisioterapia, esta tabla cobra especial interés. Varios estudios ya han demostrado su utilidad y beneficio terapéuticos. Mejora el estado físico y psíquico del paciente pues este consigue realizar ejercicio y mejorar la coordinación.

La aceleración de la digitalización ha hecho que últimamente se hable también de la tendencia No-Code, que se basa en la creación de software para uso profesional sin necesidad de programar gracias a una gran variedad de aplicaciones que resuelven funcionalidades necesarias y complementarias entre sí. En salud, esto puede resultar de gran utilidad ya que cualquier cambio que se produzca podría ser adaptado rápidamente en aquellas herramientas o dispositivos que estén siendo utilizados por los profesionales sanitarios. Es más, incluso los propios profesionales sin conocimiento previo de lenguajes de programación podrían desarrollar sus propias aplicaciones orientadas a su día a día.

Todos sabemos que para avanzar hay que innovar pero no todos tenemos claro que para innovar haya que estar dispuestos a cambiar de opinión y a asumir riesgos. Innovar significa alterar cosas y, en muchas ocasiones, los que nos alteramos somos nosotros. Hemos empezado el camino de la digitalización, pero queda mucho por recorrer.  Herramientas que teníamos a nuestro alcance desde hace años ahora por fin han despertado nuestro interés. Y precisamente este interés hay que aprovecharlo ya que demuestra emoción y apertura hacia nuevas experiencias. No obstante, debemos ser capaces, entre todos, de encontrar ese punto social que echamos de menos. No tenemos una bola de cristal para predecir el futuro pero desde KSF Digital Healthcare apostamos por experiencias híbridas donde lo virtual y lo presencial se conecten entre sí. Para ello la creatividad y la innovación adquieren más importancia que nunca. Recuperar el calor humano tras el enfriamiento que nos han traído la digitalización y la pandemia es nuestro principal reto para este año 2021. Si pensamos que las tecnologías están a nuestro servicio para brindar nuevas oportunidades, hagámoslo realidad.

Estamos inmersos en un profundo proceso de transformación donde la tecnología es importante pero debemos recordar que las personas lo son más. Para comenzar, sin ellas ningún tipo de cambio sería posible pero, además, es por ellas y para ellas que se toman las decisiones en general. Todos escuchamos que la era digital ha llegado para quedarse y va a formar parte de nuestras vidas de forma habitual, tanto en la esfera personal como profesional. En mi opinión, la combinación entre humanismo y tecnología es la que más garantías de éxito ofrece porque, precisamente, las nuevas herramientas tecnológicas permiten desarrollar esa capacidad inherente al ser humano. La era digital nos está permitiendo reducir las distancias en un mundo cada vez más global, pero no podemos permitir que nos aísle. En países como España, donde la distancia personal es relativamente pequeña y el contacto físico bastante habitual, las personas van a querer volver a sus prácticas habituales. Congresos médicos, formaciones, consultas médicas y otras actividades presenciales en el sector de la salud volverán, pero me atrevo a pensar que no serán como antes. Es nuestra misión utilizar las herramientas tecnológicas que se nos brindan para combinar acciones y encontrar el equilibrio. Si los abrazos reducen el estrés, aportan seguridad y mejoran la autoestima, por destacar solo algunos beneficios, y si las nuevas tecnologías permiten el acceso rápido a la información, facilitan la comunicación y estimulan la creatividad, la combinación de ambas cosas no puede traer más que beneficios.

En la mayoría de los países, no existe un proceso establecido sobre cómo implementar las tecnologías de salud digital, las auténticas expertas son esas start-ups que logran tener éxito con sus soluciones digitales. Si los profesionales que nos movemos en el sector de la salud estábamos esperando el momento para invertir en tecnología digital, ese momento ha llegado. Mejorar los productos y servicios en el espacio sanitario digital dándole ese calor humano que necesita está en nuestras manos.