Consumer Healthcare, grandes retos pero enormes oportunidades

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Febrero 2020
Consumer Healthcare, grandes retos pero enormes oportunidades
Por
Oriol Segarra Montaner. CEO. Laboratorios Uriach.

Casi 8 de cada 10 norteamericanos toman algún tipo de complemento alimenticio. Según un estudio del Council for Responsible Nutrition, vitaminas y minerales lideran la lista de los más vendidos, seguidos de otros más específicos, como vitamina D, colágeno, melatonina, etc. Son datos del mercado norteamericano, mucho más maduro que el europeo, pero demuestran, de nuevo, una tendencia mundial y una creciente preocupación por el autocuidado y la salud preventiva.


Hablamos, por lo tanto, de un sector que no deja de crecer. La ANEFP (Asociación para el Autocuidado de la Salud), que agrupa a las compañías que fabricamos y comercializamos medicamentos y productos para el autocuidado de la salud, calcula que, durante su trayectoria, el sector acumula un valor añadido de 6.000 millones de euros, un 30 por ciento de representatividad en valor a  la farmacia y más de 75.000 referencias de productos. Tenemos, por lo tanto, una enorme oportunidad de crecimiento si sabemos aprovechar esta tendencia positiva para innovar y ofrecer nuevos productos, mejores y aún más eficaces y seguros que aporten mayor calidad de vida a las personas.

Pero las oportunidades, a menudo, van acompañadas de grandes retos, empezando por ser capaces de capitalizar y dar respuesta a esta tendencia mundial a cuidarse de forma natural, a tomar las riendas de la propia salud para vivir más y vivir mejor, a cambiar la alimentación por una más saludable, y con todo ello mejorar la salud y la calidad de vida de las personas.
Si miramos hacia este 2020 que acabamos de iniciar, el primer reto que observamos es el de la innovación constante. El consumidor, menos fiel a las marcas que años atrás, exige nuevos y mejores productos en este y en todos los sectores. Debemos seguir innovando de forma aún más rápida y eficaz para aportar valor real y terapéutico a los consumidores, con fórmulas alternativas a la medicina tradicional. Gracias a las diversas vías de innovación, las compañías que nos focalizamos en Consumer Healthcare tenemos que ser capaces de lanzar productos novedosos en términos de indicación, de eficacia, en la forma en que se administran, etc. En definitiva, perseguir la mejora constante de nuestros productos, conscientes de que si no somos capaces de innovar no seremos competitivos.

El segundo gran reto no es único de nuestro sector, sino mundial, omnipresente y multisectorial: la preocupación por la sostenibilidad. Según la consultora Nielsen, el 46% de los consumidores está dispuesto a sacrificar la marca para comprar productos amigables con el medio ambiente. Y 7 de cada 10 cambiarían sus hábitos de consumo para reducir el impacto medioambiental. Reducir nuestro impacto en el planeta y, a la vez, demostrar que nuestros negocios tienen un impacto positivo en la sociedad es un reto que debe planear sobre todas y cada una de nuestras decisiones.

Otro gran reto para 2020 es adaptarnos a la cada vez más extensa y detallada regulación sobre ingredientes, fórmulas y comunicaciones sobre nuestros productos. En España, los complementos alimenticios están regulados por un Real Decreto de 2009, entre otros, que adapta a nuestro país una directiva comunitaria de 2002. Pero hoy, el mercado europeo ha crecido exponencialmente en consumidores, productos e ingredientes y estamos obligados, todos los actores, a adaptar la nueva regulación a los nuevos retos del sector, siempre con la seguridad y eficacia de nuestro cliente como prioridad. La regulación es buena y necesaria, mientras no sea demasiado extensa, rígida y limite posibilidades naturales que pueden incluso beneficiar al consumidor, por tanto, las autoridades tienen el reto de encontrar este equilibrio y nosotros de ayudarles a conseguirlo.

En 2020 también debemos seguir afrontando el cambio en los hábitos de nuestro cliente consecuencia, por ejemplo, de la digitalización de nuestras vidas. Somos digitales también cuando hablamos de salud y autocuidado, así que debemos responder con garantías al desarrollo del e-commerce en nuestro sector, teniendo en cuenta que hay un nuevo consumidor, sin olvidar que el farmacéutico sigue siendo el prescriptor de confianza y la farmacia el punto de contacto esencial con el consumidor. También debemos saber combinar nuestros productos con herramientas tecnológicas como apps, sensores, chatbots, etc; aprovechar el BIG DATA para conocer mejor el comportamiento y las necesidades de nuestros potenciales consumidores, etc. Nuestro cliente no se comporta como hace 10 años, así que nuestras estrategias de marketing también deben ser digitales y nuestra comunicación adaptada a los omnipresentes dispositivos de visualización como móviles y tablets.

Nuestras redes comerciales también deben adaptarse a los cambios que el canal farmacia exige, aportando ayuda activa en el sell-out, entendiendo el auge de los grupos de compra y plataformas, ampliando acuerdos de partnership, etc. De hecho, el sector debe desarrollar herramientas, know-how y formas de actuar propias del Consumer Healthcare, más allá de las heredadas de la industria farmacéutica tradicional.

Los últimos retos giran en torno al contexto económico. El primero implica afrontar la creciente competencia a nivel mundial y europeo en un sector enormemente atractivo por sus altos índices de crecimiento y su proyección de futuro. El segundo, implica competir en un mercado cada vez más concentrado, donde, tal y como pasa en muchos otros sectores, están surgiendo gigantes fruto de la unión de diversos actores. Aún deberíamos apuntar un tercer reto de contexto: la posible desaceleración que algunos indicadores económicos presagian para los próximos años y que afectaría, como no puede ser de otra forma, a todos y cada uno de los sectores. No obstante, mi último mensaje solo puede ser optimista. Tenemos grandes retos por delante, pero sabemos que jugamos en un campo muy fértil, con enormes posibilidades de crecimiento. Depende de nosotros saber aprovechar la oportunidad.